Saxofón

Sobre todo, tenía el sentido del oído agudo. Oía todo

sobre el cielo y la tierra. Oía muchas cosas del infierno.

El corazón delator. Edgar Allan Poe

La madrugada es fría y neblinosa y las notas del saxofón llegan desde abajo con su típica monotonía cortando el silencio de las calles donde no hay un alma o al menos yo no consigo ver a nadie y hay tanta niebla que prefiero cerrar la ventana y meterme bajo las sábanas con la almohada en mi cabeza para dejar de escuchar sin lograrlo y me pregunto cómo es que a la gente del edificio no les molesta o será que a todos les gusta el jazz pero a nadie le gusta esa basura ni siquiera al viejo músico que se mudó al apartamento bajo el mío y me contó el día de la mudanza que había tocado el saxofón durante años en ese tipo de bandas pero que estaba retirado y que ahora solo tocaba para relajarse y en cuanto acabé de ayudarlo con las cosas y de oír aquella cháchara le dije bienvenido al edificio pero por favor no se ponga a tocar de noche porque tengo el oído muy sensible y él se reía y me puso la mano en el hombro diciendo que no había problema pero a eso de las doce empecé a oír el saxofón que estuvo tocando hasta que amaneció y no pude dormir esa noche ni tampoco la otra ni la otra entonces me di cuenta de que al tipo realmente no le gustaba tanto el jazz como joder a los vecinos y cuando bajé a su apartamento el viejo sinvergüenza me dijo que había estado durmiendo y que seguro lo imaginé y aquello me molestó bastante porque me estaba llamando loco cuando mi único problema es que tengo oídos muy sensibles por eso vivo solo y no me relaciono mucho con la gente para evitar este tipo de cosas porque mira lo que pasa cuando tratas de ser amable con alguien entonces piensan que uno es imbécil ¿de verdad piensa que yo soy imbécil? se lo digo por última vez deje de joder con el cochino saxofón o vamos a tener un problema y el viejo me dijo tú andas mal de la cabeza muchacho tienes que ir a un médico mira el saxofón todavía está en la maleta pero cómo iba yo a creerle una palabra a ese viejo hijo de puta cuando abrió la maleta  agarré el instrumento y le di al viejo en la cara y luego en la sien hasta que se desplomó balbuceando algo creo que pidiendo ayuda pero yo cerré la puerta y seguí mientras el saxofón se deshacía entre mis manos abollándose y dejando escapar las llaves que  tintineaban al chocar con el suelo y las paredes y los muebles con su melodía propia hasta que ya el viejo no tenía instrumento ni cara ni boca con que tocarlo y yo no tenía mi arma o una cabeza que golpear porque se había desparramado por el suelo y sentí asco de pronto y estaba cansado estaba sucio necesitaba una ducha y dormir así que lo hice estuve durmiendo hasta el mediodía cuando me despertaron los gritos de los vecinos que ya habían llamado a la policía y solo entonces pensé en la policía y vi como subían las escaleras para interrogarme yo les dije que no pude ver ni oír nada porque tengo el sueño muy pesado entonces se fueron diciendo que regresarían y pensé que la próxima sería para arrestarme pero no han vuelto aunque me parece que lo harán de un momento a otro puede que sea hoy así que mejor descanso ahora que el sol empieza a colarse en mi cuarto pero no puedo dormir ¡ah, si el saxofón dejara de sonar aunque fuera por unos minutos! pero la misma nota se repite y se repite y se repite

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